La cabaña, ubicada en la finca Lutecia a tan solo 20 minutos de la capital, se concibe como un refugio accesible y cercano. Su emplazamiento en plena naturaleza crea un ambiente de aislamiento que favorece la serenidad y el descanso. Las aperturas cuidadosamente ubicadas permiten una conexión sensorial directa con el paisaje circundante, proporcionando una experiencia inmersiva en el entorno natural.
La estructura está compuesta principalmente por madera, un material que otorga calidez y confort a los espacios interiores. El bambú, planta local que abunda en la finca, se utiliza en la cubierta, las paredes y las celosías, lo que refuerza la integración del proyecto con su contexto. Al emplear materiales autóctonos como la madera y el bambú, el diseño logra una armonía con el entorno y respeta la identidad del lugar, resaltando el vínculo entre la arquitectura y la naturaleza circundante.



