Tras la finalización de la construcción del edificio Geneva, los contratistas identificaron la necesidad de revitalizar el acceso principal, que funciona como lobby, para dotarlo de mayor dinamismo y vida.
Nuestra propuesta busca integrar la naturaleza de manera orgánica en el diseño, creando una experiencia sensorial que transforme la percepción del espacio. La intervención consiste en la instalación de una fuente con un flujo constante de agua, rodeando una palma estilo areca. Este elemento central, con su movimiento fluido y natural, contrasta elegantemente con la sobriedad de los tonos neutros y minimalistas del entorno, aportando frescura y equilibrio.
Como gesto simbólico, se incorporan tonalidades rojas evocadoras del fuego, representando una postura proactiva hacia la integración de la naturaleza en el diseño arquitectónico. Este acento vibrante no solo resalta la composición del espacio, sino que también genera un punto focal que invita a la contemplación y a una conexión más profunda con el entorno natural.



